jueves, 9 de abril de 2015

El despertar

Si ya has despertado y ves como duermen los demás a tu alrededor, entonces camina de puntillas, respeta su sueño y descubre la perfección de sus propios tiempos, así como fueron perfectos los tuyos. 
Cuando ellos abran sus ojos, el fulgor de tu brillo les ayudará a despertar sin necesidad de que hagas nada. 
Si aún duermes, relájate y disfruta tu sueño, estás siendo mecido y cuidado. 
Despertar no es un acto de magia, aunque llena de magia tu vida. 
Despertar no tiene nada que ver con el mundo externo, aunque todo lo que te rodea parece tener un nuevo brillo. 
Despertar no cambia tu vida, si bien sientes que todo ha cambiado. 
Despertar no borra tu pasado, pero al mirar atrás lo percibes como la historia de alguien muy querido que aprendió muchas cosas, pero sientes que ese alguien ya no eres tú. 
Despertar no despierta a tus seres queridos, pero ellos se ven más divinos ante tus ojos. 
Despertar no sana todas tus heridas, pero ellas dejan de gobernarte. 
Despertar no te hace más popular, pero ya no volverás a sentirte solo. Despertar no te embellece ante los demás, pero te hace perfecto ante tu propia mirada. 
Despertar no te da más poder, pero descubres el poder que tienes.
Despertar puede que no disuelva los barrotes de tus cárceles, pero te da la libertad de ser tú mismo. 
Despertar no cambiará el mundo, al menos de repente, pero te cambiará a ti.
Despertar no te quita responsabilidad, muy por el contrario, te da conciencia de las consecuencias de tus actos y elecciones. 
Despertar no te hace tener siempre la razón, más bien ya no sientes la necesidad de tenerla. 
Despertar es amarte a ti mismo, con tus límites y con tus experiencias, es amar al otro como parte de tu ser y es amar a la existencia. 
Permítete disfrutar de la experiencia de ser ese Ser maravilloso que ya eres.
Tu vida es un Acto Sagrado pues es la creación del Dios que hay en ti, que eres tú.

martes, 31 de marzo de 2015

Sal con un valiente

No existe hombre tan cobarde como para que

el amor no pueda hacerlo valiente y transformarlo en héroe.
Platón

El mensaje es claro: sal con un valiente. Esto no quiere decir que intentes, a ser posible, salir con un valiente, no. Quiere decir que salgas con un valiente. Con un valiente o nada.
Nadie debería enamorarse de alguien que, tras el tiempo suficiente, no sea capaz de decirte: “mi apuesta eres tú”. Todo el mundo merece escuchar, al menos, un “¿sabes qué?, me la juego contigo”.
Al igual que tú, he visto a personas aprender un deporte tras perder algunas partes de su cuerpo; he visto a gente trabajar meses o incluso años sin cobrar y a otros trabajar en un restaurante de comida rápida para terminar y ponerse a escribir, pintar o bailar porque eso no les da aún de comer; y he visto a un hombre que no puede vocalizar ni coger un lápiz revolucionar la ciencia… Y aún así, siempre hay alguien que dice: “no, es que no es mi momento”, “es que estoy centrado en mi trabajo”, “es que salgo de una relación” y demás excusas para llevarse el polvo pero dejar el mueble. Si hay amor se encuentra la manera.
Vivimos en una época donde no hay dragones que matar ni tierras que conquistar, y donde el acceso a recursos y las oportunidades son tan abundantes que saber lo que se quiere e ir tras ello constituye el único espacio para el heroísmo. Hoy, el (principal) problema no es que no se pueda, sino que no se quiera lo suficiente. La mayoría de cosas que no hacemos no es por dificultad, es por falta de amor.
Creo que la valentía es el valor más grande que puede tener un ser humano. Un valiente arriesga, elige, toma partido, se hace responsable y crea su destino. Es el capitán de los optimistas, pues no solo ve lo bueno sino que lo persigue sin negociar. Una persona así solo puede hacer tu vida más rica.
Como le gusta decir a mi querido Farriol, “el coraje, más que la ausencia de miedo es la consciencia de que hay algo por lo que merece la pena que arriesguemos. El coraje es la fuerza del amor al servicio de la consciencia”. Y es que coraje y amor son atributos que se ven en el espejo: el que ama, arriesga y el que arriesga, ama.
Detrás de alguien que arriesga, hay alguien que ama.
Cuando no sepas dónde están esos valientes, fíjate en los que dicen sí diciendo no, pues detrás de alguien que renuncia hay una persona que elige, detrás de alguien que elige hay una persona que arriesga y detrás de alguien que arriesga hay una persona enamorada. Donde hay un valiente, hay un amante.
Lo que diferencia a alguien valiente de un “cobarde” es que no se queda parado ante la bifurcación pensando en lo que pierde o en lo que renuncia, sino que ve en ti una victoria y ganancia suficiente como para no tener que mirar atrás. No se echa a un lado pensando que siempre puede venir algo mejor, porque acepta que el mundo es imperfecto, que tú lo eres… que los dos lo sois. Sabe que lo importante no es ni la realidad, ni lo que hay, sino lo que podéis llegar a crear, y para eso no hace falta ser perfectos, hace falta ponerse manos a la obra.
Un persona valiente no está pensando en las chicas o en los chicos que deja escapar, está pensando en ti. Eres su apuesta y su elección, y cualquier otro lugar le parece segunda división.
Nunca verás a un valiente haciendo una lista de pros y contras, porque para ellos el amor no es un mercado ni tú un producto más. Las decisiones racionales las deja para los yogures o las hipotecas, nunca para sus sueños. Nadie se hizo rico apostando en pequeñas cantidades.
Los valientes se la juegan porque “esa aventura no se la pierden”.
Si lo piensas bien, muchos de los dolores de cabeza amorosos que has tenido podrían haberse evitado saliendo con un valiente. Así que, la próxima vez que vayas al mercado de parejas de viaje, solo tienes que abrir los ojos y mirar de una forma que quizás no hayas hecho antes: en lugar de buscar por la categoría bellezaprofesiónestudios, o dinero, busca por la categoría sé quién soy/sé que quieroDesconfía de lo pulcro, los cánones y lo resplandeciente, y fíate de la sangre y lo sucio, pues los valientes están llenos de arañazos y cicatrices, aunque a veces no se vean. Los valientes se baten el cobre, son los que bajan a la arena y se la juegan porque esa aventura “no se la pierden”. Es muy difícil encontrar a un valiente con el traje impoluto.
Un valiente no entiende la estúpida forma que tiene la cultura de valorar el éxito o el fracaso y la pérdida o la ganancia, pues cree que a nadie que lo ha dado todo se le puede exigir nada y que lo único que verdaderamente se puede perder en la vida no es una pareja, un partido, un sueldo, etc., ellos saben que lo único que verdaderamente se pierde en la vida son oportunidades.


(Dedicado a Quique, por tus apuestas y tu amor)

martes, 2 de septiembre de 2014

Mujeres imperfecta



Al andar. Desde pequeña. En verano, a veces, tengo que echarme talco donde se juntan para que no me escueza. Y tengo el culo gordo. Y las piernas. Y durezas en los pies. Y pelos donde no debe ser.
Y me están saliendo arrugas, canas, manchas. Que a veces se mezclan con los granos. Y suelo tener ojeras. Y no tengo los dientes blancos, ni están todos en fila, ni son exactos.
Por eso soy perfecta. La perfecta borrega asustada que se pasará la vida tratando de que le quede distancia entre las piernas, de que sólo algunas de sus curvas sean convexas, de que no haya en su cuerpo rastro de pelos, granos, manchas, pieles muertas... Que comprará cosas, revistas, cremas. Que se avergonzará de su cuerpo y querrá el de otras, y se culpará de no tenerlo. Que lo esconderá como pueda, por miedo a escuchar la mirada ajena. Que se sentirá vieja, fofa, fea. Que se creerá invisible, inquerible, incogible, despreciable...
O igual no soy tan perfecta. Igual soy una mujer grande, en una autoestima pequeña. Igual me pierdo todo lo que dicen estos ojos, porque los uso sólo para buscarme nuevos rincones fofos. Igual estoy desperdiciando el tiempo, empeñada en que no se me note por fuera. Igual me despierto un día de estos, y me rindo y pierdo la batalla imbécil de soñar con estar buena.
Y entonces, igual, empiezo a entender que para sentir fuego en el pecho no hace falta tener las tetas tiesas. Que para morder con placer no hace falta tener una boca tierna, que lo que importa es mover el culo al bailar, al correr, al pedalear, al cojer, no las dimensiones que tenga. Que mi cuerpo es mi única arma para ser, no un solar en el que acumular mis mierdas. Que para disfrutar de que te acaricien el pelo, no hace falta currarse una preciosa melena.
Igual un día entiendo que no hay nada valioso en la belleza, que es sólo un invento de quienes no les conviene que me quiera. Porque dejaría de comprar, de esconderme, de juzgarme, de envidiar. Y entonces me sentiría libre y valiente y dueña de mis pies, de mi culo, de mis tetas, de mis pelos, de mis curvas, de mi coño, de mis piernas. Y usaría mi cuerpo para vivir, no para envolverlo en complejos y cremas. Y sería mucho más feliz. Y eso, en este mundo, no cuela.


lunes, 1 de septiembre de 2014

Para tí con todo mi amor

Podría engañarme, creer que soy hermosa como las mujeres hermosas, como las mujeres miradas, porque realmente me miran mucho. Pero sé que no es cuestión de belleza sino de otra cosa, sí, de otra cosa, por ejemplo, de carácter. Parezco lo que quiero parecer, incluso hermosa si es eso lo que quieren que sea, hermosa, o bonita, bonita por ejemplo para la familia, solamente para la familia no, puedo convertirme en lo que quieran que sea. Y creerlo. Creer, además, que soy encantadora. En cuanto lo creo, se convierte en realidad para quienes me ven y desean que sea de una manera acorde con sus gustos, también lo sé. Así, puedo ser encantadora, a conciencia, incluso si estoy atormentada por la estocada a muerte de mi hermano. Para la muerte, una sola cómplice: mi madre. Empleo la palabra encantadora como la empleaban a mi alrededor, alrededor de los niños.
Ya estoy advertida. Sé algo. Sé que no son los vestidos lo que hacen a las mujeres más o menos hermosas, ni los tratamientos de belleza, ni el precio de los potingues, ni la rareza, el precio de los atavíos. Sé que el problema está en otra parte. No sé dónde. Sólo sé que no está donde las mujeres creen. Miro a las mujeres por las calles de Saigón, en los puestos de la selva. Las hay muy hermosas, muy blancas, prestan gran cuidado a su belleza, aquí, sobre todo en los puestos de la selva.
No hacen nada, sólo se reservan, se reservan para Europa, los amantes, las vacaciones en Italia, los largos permisos de seis meses, cada tres años, durante los que podrán por fin hablar de lo que sucede aquí, de esta existencia colonial tan particular, del servicio de esa gente, de los criados, tan perfecto, de la vegetación, de los bailes, de estas quintas blancas, grandes como para perderse en ellas, donde habitan los funcionarios durante sus remotos destinos. Ellas esperan. Se visten para nada. Se contemplan. En la penumbra de esas quintas se contemplan para más tarde, creen vivir una novela, ya tienen los amplios roperos llenos de vestidos con los que no saben qué hacer, coleccionados como el tiempo, la larga sucesión de días de espera. Algunas se vuelven locas. Algunas son abandonadas por una joven criada que se calla. Abandonadas. Se oye cómo la palabra las alcanza, el ruido que hace, el ruido de la bofetada que da. Algunas se matan.
Ese faltar de las mujeres a sí mismas ejercido por ellas mismas siempre lo he considerado un error.
No se trataba de atraer al deseo. Estaba en quien lo provocaba o no existía. Existía ya desde la primera mirada o no había existido nunca. Era el entendimiento inmediato de la relación sexual o no era nada. Eso también lo sabía antes del experimento.


Marguerite Duras 

domingo, 22 de junio de 2014

Perdí el último tren por quedarme soñando contigo.

Está claro que si no eres capaz de dar un paso hacia delante, siempre hay una persona que te obliga a darlo o al menos a querer y tener interés por darlo. Y parece una historia diferente, pero es prácticamente igual, típico chico que de primeras no me llama la atención y luego PUM de repente me fijo en él y mi mundo se vuelve granate. Es un chico como otro cualquiera, tal vez eso es lo que me haya atraído de él, que no vive para llamar la atención, es uno más entre la sociedad. Pero como siempre toda historia mía empieza con tropezones, yo no estaba seguro de querer comenzar otra historia con otra persona porque la que tuve anteriormente tuvo un argumento insuperable, aunque el final parecía haber sido escrito a las tantas de la madrugada. Mientras dudaba si quería empezar a leer el nuevo libro, su protagonista me hacía señales para que el libro poco a poco me resultara interesante, y yo cada vez más y más ilusionado. Estaba decidido a leer ese libro, tenía un protagonista con ojos café y un argumento de lo más tranquilo sin tragedia aparente de por medio, pero me quedé leyendo una y otra vez los mejores momentos del libro anterior y cuando quise darme cuenta, el libro que estaba a punto de leer ya lo habían comprado.. Y aunque suene mal, espero que no lo lean mucho y lo devuelven, porque me he quedado con las ganas de saber cómo sigue.


Y otra vez el tren vuelve a pasar.

miércoles, 28 de mayo de 2014

LAS VERDADES DE LA MENTIRA

 ¿Por qué la gente miente? Porque la realidad no gusta, no cumple con lo que se espera de ella, no se adapta a nuestras exigencias, no nos hace felices, no nos aporta la ilusión necesaria... y porque a menudo defrauda, inquieta, asusta, aisla, nos moldea como quiere... y entorpece que podamos ser como creemos o queremos ser. Una cosas es cierta:hombres y mujeres mienten por igual, aunque difiere el contenido de las mentiras. En general, las mujeres lo hacen para que los demás se sientan mejor, mientras que los hombres lo hacen para quedar bien... A ellas les cuesta mentir sobre sus propios sentimientos y ellos lo hacen para evitar confrontaciones. Las mujeres recuerdan mejor que los hombres que "trolas" han inventado y a quién se las han contado... Y que locura esa, la de las mentiras piadosas... son también una mentira... la única piedad de una mentira piadosa es para quién dice la mentira que no quiere enfrentarse con la responsabilidad de decir la verdad.

jueves, 8 de mayo de 2014

Da te

19 de abril de 2014






Myself



El amor es impersonal, siempre. La capacidad de amar es profunda, interna, sin objeto a ser amado...y aquí es donde la gente se pierde. Cuando uno habla del amor o de la capacidad de amar, cuando expresa con la pareja, amigos, etc.., el otro, por interpretación de lo escuchado, por comparación con su identificación, con lo que cree que conoce o desconoce, sin apenas darse cuenta, entra a interpretar que hablas del que va dirigido a alguien o algo... y eso no es así.
El amor es algo muy íntimo y silencioso, de uno con uno, expresando hacía afuera.. no conoce de otros, el amor es y está, aunque uno no ande conectado con él. Pero solo quien ha vislumbrado la energía del amor puede saber de lo que habla...sin importar ser comprendido


viernes, 18 de abril de 2014

Hoy, 18 de abril, me tenido el placer de conocer a una persona por un amigo común que me ha comentado unas dichosas palabras. La sensación ha sido un fogonazo de realidad ante un presente tan zafio. Es la siguiente:

"Las personas que nos hacen bien en nuestras vidas son las que no hacen sacar lo mejor de nosotros.. esas que desprenden una humildad casi desconocida, si ven que hemos errado nos ayudan a crecer, cuando una persona realmente desprende luz, te ama por encima de todo.. sientes un respaldo tranquilizador. Cuando aparecen estas estrellas te dan cuenta que muchas cosas tienen sentido.."
Con amor, Nuria


Moraleja: Uno no puede dar aquello que no tiene, esperar no tiene sentido, tú aportas aquello que eres.. si tu sabes lo que es realmente el amor tu puedes ofrecer amor, a eso me refiero. La mente del ego es la que te atrapa.., es mera ilusión. 
Gracias, niña


martes, 11 de marzo de 2014

¿Cuáles son los indicadores de un compromiso?


El compromiso se llama así porque, se supone, que te comprometes en algo. Pero claro, ¿cómo sabe el otro que te has comprometido?
"Las americanas son idiotas”, me dice Cris peinando su melena rubia. Me cae bien, claro. Como a una buena ex soviética, me alegra escuchar que los yankees son gilipollas. A pesar de que no lo piense, el patriotismo me tiene cogida por los huevos. Sin entrar en detalles fisiológicos.
Sé de qué me habla. Se refiere a mi amigo Marc y su novia Jessie, de la que está perdidamente enamorado desde hace más de un año. Mantienen esa relación a distancia que está a punto de convertirse en una “relación de verdad”. Pronto vamos a tener a Jessie en Barcelona.
Pero esto es lo de menos. Cris está indignada con “la pedida de ser novios” que tuvo que montar Marc a Jessie, para ser oficialmente pareja. Sí, sí, así como se lee. Resulta que todas sabíamos que eran novios, salvo ella. Día sí, día también Jessie le decía: “Bueno… como sólo somos amigos, ya que no me has pedido lo contrario…” guiñándole el ojo. Hasta que Marc pilló la indirecta muy directa de Jessie, y nos anunció: me la llevo de viaje sorpresa a París con un “haz la maleta”, un “no sabrás adónde te llevo”  y una pedida de novios en la escalera de Montmartre incluidos.
Las amigas nos hemos dividido en tres grupos. Cris encabezaba el primero:” ¿qué cutrez es ésta?” Natalia representa a las románticas empedernidas: “Jooo, ¡qué bonito todo y quémaravilloso es el amor!” Yo me encargo del tercero: “Vale, no es necesario, pero… al menos lo tienen claro, ¿no?”  Tengo que confesar que mi grupo ha recibido más votos. Por equilibrado.
En realidad, más allá de que el detalle de Marc es algo exagerado, la idea en sí no es tan descabellada. Muchas veces sabemos lo que sentimos por una persona, pero no estamos del todo seguros de lo que la otra persona siente por nosotros. Cuando alguien te pregunta si tienes pareja y no sabes qué decir, es que no la tienes. Es así de fácil. ¿Pero cuántasveces pensábamos que la teníamos y resultó ser una mentira?
Cris nos dijo un día:
- Anda. Esto se nota. No hace falta hablarlo. Sabes perfectamente si el otro tiene intenciones serias o no.
Pero Natalia, recién “separada” de su no- novio, saltó:
- ¡Y una mierda! Mira yo, tan convencida después de los seis meses con Pablo que éramos novios, ¿y qué? El día que me “deja”, encima tiene huevos de decirme que nunca habíamos sido pareja. Que el sexo era fantástico y que soy completamente maravillosa, pero que con esto no le bastaba.
Yo soy una fiel defensora de la teoría de “No vivir con la etiqueta puesta”. No es fácil, pero sí imprescindible para disfrutar el momento. Sin embargo, en algunas ocasiones llega un día en el que la etiqueta te parece necesaria, en el que estás “obligado” a verbalizar lo que sientes y darle nombre al asunto. Si a una manzana la llamamos “manzana”, todo lo que parece a una manzana, lo llamaremos “manzana”. Si tiene pinta de una pera, lo llamaremos “pera”.
Hace años tenía tanto pánico de llamarle “novio” a mi novio, que lo llamaba “MPE: Mi Persona Especial”. Algunos lo consideraban ridículo, pero yo, que no tiro las palabras al viento y no pronuncio un “te quiero” hasta que estoy a 100% segura de ello, tampoco regalo la etiqueta de “novio” a cualquiera. El día que me dio la gana, cambié de término. Y todos contentos.


Pero más allá de la etiqueta, ¿cuáles son los indicadores de un compromiso?
El compromiso se llama así porque, se supone, que te comprometes en algo. Pero claro, si no te comprometes en voz alta, ¿cómo sabe el otro que te has comprometido?

Cada uno colecciona sus propios  indicadores de ahora sí vamos en serio”. Algunos aseguran que ya es oficial cuando tienes llaves de su casa. Pero hoy en día pocos tienen su propia casa. Otros me dicen que hasta que conozcas a sus padres, nada de nada. ¿Y si es huérfano? Hay que joderse. Hay los que se empeñan, incluso, que el noviazgo se empieza con el primer viaje juntos, pero partiendo de esa base he tenido más novios que amigos. La tonta de Carrie intentaba dejar el cepillo en casa de Mr. Big, hasta que éste se lo devolvió así, en plan amable (pobre mujer, tan adulta y tan tontorrona). Mi madre, sin embargo, cree que tras acostarme con un hombre, ya es mi novio. En fin. Que aquí cada uno lo adapta en función de lo que conviene. Y como que no.

Lo curioso es que tenemos muy claras muchas cosas relativamente insignificantes, como el tipo de crema que mejor le va a nuestra piel o el restaurante que nos ofrece el mejor sushi. Pero cuando queremos definir el tipo de relación que tenemos con alguien, se nos va de las manos.
Creemos que, al ser personas maduras, lo sabemos todo a ciencia cierta. Sin embargo, cada día me encuentro con más gente que asegura saber menos con cada año de vida. Se hacen un lío, se confunden, se desesperan, sacan conclusiones equivocadas y, por si fuera poco, olvidan a comunicarse. Utilizan la boca para soltar estupideces y se quedan callados ante una duda razonable.
Hay que comunicarse. Y, sobre todo, perder miedo a hacer el ridículo. ¿Qué es la ridiculez? En realidad es algo que te hace avergonzarte a ti mismo por tus propios prejuicios. La naturalidad nunca es criticable. Si te criticas, permites a los demás que hagan exactamente lo mismo. Pero si preguntas todo lo que te apetece preguntar, a nadie le parecerá extraño responderte.
¿Cuándo un compromiso es un compromiso? Cuando se verbaliza. Así como en un restaurante reclamamos que nos sirvan con la misma rapidez con la que sabemos que luego nos cobran, en el fondo en las relaciones también necesitamos un inicio verbal, de la misma forma que exigimos un final bien explicado.
Las etiquetas, en muchas ocasiones, son perjudiciales. Nos gusta ser modernos y decir que nos da lo mismo si un novio se llama “novio”. El problema es que la mayoría son “modernos a ratos” y cuando su supuesta pareja dice, delante de todos sus amigos, que eres su “colega”, les duele.
Así que, puede que Jessie sea idiota, pero ha conseguido que mi amadísimo Marc, el soltero de oro, se le haya declarado de la manera más romántica que existe (según ella). Ella es feliz y Marc nos ha llegado a decir que Jessie es su novia. Como que lo ha asimilado por fin. Se siente responsable por sus palabras.
Sea cual sea la necesidad de cada uno, lo importante es no engañarte a ti mismo, ni a los demás. Vergüenzas aparte. Si necesitas saber qué sois, pregunta. Como mucho recibirás una patada en el culo. Duele, pero no mata.
De adolescentes éramos tontos, pero bastante más directos: decidíamos ser novios y loéramos. Hasta que dejábamos de serlo. ¿Por qué no quedarnos con esa parte de inocencia y sinceridad en vez de seguir siendo unos inmaduros en los demás aspectos?
En serio, queridos, las cosas son mucho más fáciles. Que ya no tenemos 15 años.

lunes, 11 de noviembre de 2013



El lenguaje de los ojos

La comunicación verbal abarca apenas una pequeña parte de lo que permanentemente estamos expresando. Normalmente nuestras palabras vienen filtradas por los condicionamientos sociales o las circunstancias; por eso no siempre comunican lo que genuinamente queremos decir. Algo muy diferente ocurre con los ojos, a los que no por nada se les ha catalogado como las “ventanas del alma”.

El lenguaje de los ojos es básicamente inconsciente. Casi ninguno de nosotros mantenemos constantemente el control sobre la forma de mirar. Mucho menos podemos dirigir el rango de apertura de nuestras pupilas, o el grado de humedad del ojo. En esos pequeños detalles hay mucha información sobre lo que realmente pasa por nuestra cabeza.



El alfabeto de las pupilas



Las pupilas organizan mensajes muy sutiles, y por eso, generalmente, pasan desapercibidos. Sin embargo, tienen un alfabeto propio que es posible descifrar. El aspecto más visible es el tamaño, que cambia automáticamente según diversas circunstancias, sin que nuestra voluntad intervenga en ello.

Normalmente las pupilas se dilatan si nos encontramos frente a un objeto que nos resulta agradable y al que aceptamos sin reparos. Evidentemente también se hacen más grandes si la luz es escasa o tenemos dificultad para visualizar algo. Pero si las condiciones de iluminación y visibilidad son normales, la dilatación de la pupila es señal de gusto y atracción.

Lo mismo ocurre al contrario. Es decir, que cuando estamos frente a algo que nos genera rechazo o temor, las pupilas tienden a contraerse. Unas pupilas pequeñas revelan hostilidad o mal humor, incluso si no estamos mirando directamente el objeto fuente de esas emociones.






Es probable que este conocimiento se haya tenido de manera intuitiva desde hace cientos de años. Las prostitutas chinas y egipcias de la antigüedad utilizaban belladona en los ojos para aumentar el tamaño de sus pupilas, en el momento de atender a alguno de sus clientes. Estimaban que eso las haría más deseables.

En cuanto a las pupilas contraídas, es fácil observarlas en el gesto de cualquier persona que se disponga al ataque. Además de entrecerrar los ojos, si nos detenemos a observar, veremos que también disminuye el tamaño de las pupilas.


El movimiento de los ojos



Los ojos están en permanente movimiento, incluso cuando estamos dormidos. Normalmente se trata de pequeñas acciones en los párpados o el globo ocular, bastante difíciles de captar. Aún así, existen movimientos más explícitos que han dado pie para identificar lo que se esconde detrás de esa dinámica.

Si los ojos se mueven hacia arriba y se inclinan a la derecha, probablemente se han puesto en marcha los mecanismos de memoria del cerebro. El movimiento denota evocación de un dato o una situación pasada. Si en cambio se mueven hacia arriba y a la izquierda, lo más seguro es que se hayan activado las funciones creativas relacionadas con el ámbito visual. Este movimiento suele ocurrir cuando captamos una imagen que nos resulta sorprendente.

Orientar los ojos hacia abajo indica que hemos entrado en un proceso de introspección. Si la mirada se dirige a la izquierda, seguramente es porque se está elaborando un cálculo respecto a una situación o algún mensaje. Si se desplaza hacia la derecha, es señal de que se está llevando a cabo un proceso memorístico relacionado con sensaciones físicas.

Los movimientos de los ojos hacia la izquierda son el indicador más claro de que está activado un proceso creativoHacia la derecha nos habla de un proceso de memoria. Y en ambos casos alude a experiencias relacionadas con el sonido.
Estos son apenas algunos pequeños ejemplos de ese enorme universo que es la comunicación no verbal. Aunque son útiles para desentrañar lo que no dicen las personas con quienes hablamos, quizás tengan un valor más bien anecdótico, porque únicamente alcanzan a revelar algunos datos aislados sobre lo que hay en nuestro cerebro.

sábado, 11 de mayo de 2013

EL “RELOJ BIOLÓGICO” CHINO ENSEÑA COMO FUNCIONA EL CUERPO

El organismo se desintoxica, repara y nutre durante las 24 horas; cada órgano actúa en el momento adecuado.

Acostarse temprano no es sólo un buen consejo. Es una invitación a elevar la calidad de vida. Es que el cuerpo humano es una máquina inteligente, perfecta, pero requiere de ciertos cuidados para evitar daños o enfermedades.

En ese sentido, la medicina tradicional china (MTCH) nos lleva siglos de ventaja en cómo practicar el autocuidado y prevención de males. Según estos milenarios conocimientos, que surgieron a través de la observación minuciosa de la naturaleza y el universo, en el cuerpo humano también existe un horario para cada acción, que llamaron “reloj biológico”.

En esta disposición de tiempos, el que define cada actividad es la circulación de la energía Qi, la cual pasa a través de 12 meridianos energéticos durante las 24 horas del día, deteniéndose por dos horas por cada órgano y meridianos, según cuenta Luis Pedreros, director y fundador de la Escuela Latinoamericana de MTCH, con sedes en Chile, Argentina y Portugal (www.medicinachina.cl).

Esta energía Qi, dice, está compuesta por yin y yang, donde la primera es una energía fría, y la segunda, caliente que se van alternando. Son complementarias e interdependientes.

“Desde las 12 de la noche hay un cambio ascendente con energía yang, donde el pick es a las 6 de la mañana, luego, desde el mediodía en adelante, aparece la energía yin suave que toma el control. A las 6 de la tarde se produce el decaimiento.

Por eso es que durante la noche las actividades son más relajadas. Eso es lo ideal, pero no necesariamente ocurre”, afirma el experto, con más de 30 años de experiencia.

Los meridianos que menciona serían como canales donde fluye la energía Qi para llegar a los órganos, que también será yin y yang para desintoxicar y nutrir, indistintamente.

Sin embargo, Luis Pedreros, con estudios en Australia y China, indica que las emociones y pensamientos también intervienen en el funcionamiento de los órganos internos y la estructura física.

“El ser humano está influenciado por sus emociones y por su propia percepción de la realidad y el medio ambiente. Por ejemplo, si la persona se siente frustrada y siente insatisfacción personal, su metabolismo fallará en recuperarse. En ese caso, el más afectado será el hígado que comanda las emociones. Si tiene sus necesidades básicas cubiertas sus dolencias se manifestarán con fallas en el sistema nervioso”, asegura.


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CADA ÓRGANO, SU HORA

Según la MTCH el organismo es capaz de desintoxicarse, nutrir y reparar sus órganos, equilibrar las emociones y para ello tiene horarios específicos. La utilidad práctica de saber las horas de cada órgano, permitiría prevenir y controlar mejor el organismo, de acuerdo, a lo que señala la experiencia oriental. Para conocer el reloj biológico, lo detallamos a continuación:

• 01.00 a 03.00 horas: Meridiano del hígado. La hora de mayor importancia para el descanso de la mente y el metabolismo, en este horario la energía del hígado limpia las emociones la mente y la sangre.
• 03.00 a 5.00 horas: Meridiano de pulmones. Dormir profundo. También recomendado para ejecutar ejercicios especiales de respiración acompañados de meditación, para y mejorar la oxigenación del organismo y partir el día con la mente limpia y fresca. El pulmón en medicina china es responsable de distribuir la energía vital más sutil.
• 05.00 a 07.00 horas: Meridiano del intestino grueso. Momento para levantarse, beber una taza de agua caliente y cumplir con necesidades naturales. Ejecutar masajes al abdomen para aquellas personas que sufran de estreñimiento y malestar del colon.
• 07.00 a 09.00 horas: Absorción de nutrientes en el estómago. Ideal para tomar el desayuno y nutrir el organismo con buen alimento.
• 09.00 a 11.00 horas: El meridiano del bazo y páncreas está activo, los alimentos son convertidos en sangre y energía para nutrir a los músculos. Las mejores horas para trabajar.
• 11.00 a 13.00 horas: Hora para el almuerzo. Meridiano del corazón, según la MTCH el corazón también nutre la mente y el espíritu, este es también un horario para revitalizar el espíritu, conversar y compartir.
• 13.00 a 15.00 horas: El intestino delgado trabaja separando y distribuyendo los nutrientes digeridos. Caminar algunos pasos con masajes en el abdomen.
• 15.00 a 17:00 horas: Los meridianos de la vejiga trabajan. Estas son horas ideales para el trabajo o el estudio. Se aconseja beber té para ayudar a la expulsión de toxinas del cuerpo.
• 17.00 a 19:00 horas: Meridiano de los riñones. Tiempo para las terapias, meditación e introspección, hablar temas que tengan que ver con principios filosóficos y éticos, estudiar materias del espíritu, escuchar música.
• 19.00 a 21.00 horas: Meridiano del Pericardio en la Medicina China; este meridiano impulsa la actividad amorosa y la sexualidad, también protege al corazón dándole inspiración, es una buena hora para actividades de grupo que reconforten las emociones compartidas con otros y el espíritu colectivo.
• 21.00 a 23.00 horas: Meridiano Triple Calentador comprende los 3 sistemas principales, oxigenación, circulación, digestión y asimilación energética. La fuerte energía yin empieza a disminuir y la energía yang a aumentar. Dormir es la mejor manera de acumular energía yang. Se eliminan químicos innecesarios y tóxicos mediante el sistema linfático del organismo. Se recomienda estado de quietud.
• 23:00 a 01.00 horas: Meridiano de la vesícula biliar. Dormir y relajarse.

miércoles, 10 de abril de 2013

Multiblog, tantos como canales de televisión, pero poco gustan

Qué podemos decir sobre los blog, más de una usuaria no haya pensado alguna vez. Tanto como los pros como los contra, en moraleja podemos deducir que son orientativos y ayuda, ya sea para saber que ponerte como que no.

Yo voy ha desguarsar, es decir, destriparlo jajajaja Hablaré de lo que más detesto de estos blog. 

De antesala comentaré que los veo casi a diario, de todas, y todos los blogeros (bloggers), leo sus comentarios, sus gustos y también lo que dicen sus comentaristas. Detallemos. 7 pasos deontología de los blogeros:

  1. Lo más detestable: ver más de 10 fotos de un mismo modelo. Por favor!!!!! con uno basta.
  2. El rostro, qué rostro, deja de poner caras, cabeza a lo "abuela de infanta", ladeada, mirando al infinito sin gafas,..., chica!! Lo más neutral posible, y si no sale en la foto, mejor!, ¿es un blog de vestimenta? o un blog de pose gesticular?.. gracias 
  3. Los comentarios de los comentaristas: Me gusta aquellos que son constructivos, no peyorativos y "lameculos"
  4. Por favor, la moda del blogs hace que todas las famosas tengan uno, qué ocurre con esta anomalía, pues que hay más de 1000 que no valen para nada porque todas repiten y repiten los mismos gustos, mismos trajes, las mismas poses y las misma idioteces. 
  5. Práctica, muy práctica. Por favor, rogamos sugerencias baratas, no todas podemos comprar un bolso de Loewe. 
  6. A ver.. de vestimenta, verdad?? blog de ropa?? pues no me apetece ver si te haces tatuajes, ni si te vas de viaje. Ve al grano.
  7. El peinado!!! Cambia de peinado, siempre con el mismo. Cabezas ahuecadas a lo Tatcher.

Por último diré que la única blogera que realmente me gusta es "El hombre repelente", ya su propio nombre lo dice todo! 

Chicas y chicos que hagan un blog, con toda la humildad del mundo procurar no meter la pata con los fallos cotidianos de casi el 99,9% de esta parafernalia

Bounne journée!!!!!





sábado, 16 de febrero de 2013

El amor..

Las historias de amor suelen ser interpretadas por los amantes como un acontecimiento inevitable en el instante de coincidir uno con el otro.
Depende de ese acontecimiento o del carácter? si estas más expuesto a experimentarlo? Yo creo que sí

Cuando te hablan del hecho en sí, lo argumenta como algo extraordinario. He escuchado tergiversar historias amorosas cuando he visto como espectador lo que ocurría, era verdad o mentira lo que decían? ¡Está claro que no! Francamente me han hecho gracia al oírlas, por lo estúpido que era los dos.

Todo empieza con una cita, te gusta el chico, la química hace acto de presencia y hueles algo de sus feromonas. Es un tío normal con una serie de defectos que percibes pero que te autoengañas para no pronunciarlo mucho tu cabeza. Supongo que a él le ocurrirá lo mismo, pero él le da más igual, es menos pensante. No tiene miedo a perder y se lanza en sus argumentos, acercamientos e intentos de miradas fijas. Tú, tu lado suspicaz, no lo crees demasiado. 
Varías citas después coges confianza y ves que todo sale buen. Ya hay más complicidad y más acercamiento. Hasta que llega el día del gran beso, ese beso en la callejuela de la esquina del bar del cual habéis salido. Un beso nervioso, pero esperado. Pasado un rato de ese instante, se repite otro más seguro, y otros más hasta decir basta. Mensajes posteriores de amor, y declaración de intenciones. Intentos de verse a coste de lo que sea. Maravillosos encuentros.



Hasta el día que por parte de los dos, uno más que otro o por igual, esa historia se acaba. Con más o menos vivencias, pero sí con ese principio maravilloso que lo recordarás durante toda tu vida, y un final de cuento melodramático.

¿A qué viene esto? Pues simplemente porque quiero ver una historia al revés. De esas que cuando conoces a la persona, hablas y en cualquier argumentación hay una discusión estúpida y chicharrera. Paso de tí, de tus conversación ególatras. Que con el paso de tiempo todo se apacigüe, se respete, y se idolatre. Admirar tus excentricidades, y comprender que lo que cuentas con el tiempo tiene su razón de ser. Qué te ame con el paso de tiempo. Y acabe dignamente.